Morelia, Michoacán

Calles convertidas en lagunas, agua estancada con malos olores y accesos bloqueados forman parte del día a día de habitantes del fraccionamiento Haciendas de Tiníjaro, quienes desde hace semanas enfrentan encharcamientos sin que el Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (OOAPAS) atienda la problemática pese a los múltiples llamados de auxilio.

Las lluvias recientes agravaron la situación, dejando vialidades completamente anegadas e impidiendo el libre tránsito hacia las viviendas.

Ante el riesgo de que el paso de vehículos generara oleaje y provocara el ingreso de agua a los domicilios, elementos de Policía Morelia intervinieron para cerrar una de las vialidades, restringir la circulación y así proteger a las familias afectadas.

Pese a los constantes reportes ciudadanos, vecinos denuncian que el OOAPAS no ha dado respuesta ni ha implementado acciones para desfogar el agua acumulada, lo que ha derivado en condiciones insalubres y potenciales riesgos sanitarios.

En contraste, señalan que el único que respondió al llamado de auxilio fue el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelia, José Pablo Alarcón Olmedo, quien a través de la corporación policial desplegó estas medidas preventivas para contener la emergencia y evitar mayores afectaciones.

“Seguimos igual o peor. El agua no baja, el olor es insoportable y nadie viene a resolver”, reclaman colonos, quienes advierten que la situación podría escalar si no se atiende de fondo.

Mientras tanto, el nivel del agua se mantiene y la inconformidad crece, en una zona donde los habitantes exigen no solo contención, sino una solución definitiva a un problema que lleva años sin ser atendido por el organismo.