Morelia, Michoacán

Imagina que por décadas te has esforzado en tu trabajo, construido un ahorro para tu retiro y luchado por prestaciones y beneficios laborales, a fin de disfrutar de una jubilación tranquila y sin grandes presiones económicas. Imagina que acudes, llegado el momento, a las instancias gubernamentales correspondientes, para hacer valer tus derechos, y te encuentras con que alguien que presuntamente se llama como tú ya los ejerce.

Para Carmen Mendoza, este panorama es lamentablemente real, no un ejercicio de la imaginación, tras descubrir que más de 20 años de labor docente y cotización ante el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), están vinculados a una empleada adscrita a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

Fue en mayo de este año cuando identificó la vinculación de sus registros laborales con una presunta homónima, lo que impidió que pudiera dar continuidad a su procedimiento de jubilación y pensión, tras 23 años de servicio.

Carmen Mendoza señaló que el caso podría corresponder a robo de identidad, por el presunto uso de sus documentos por un tercero, para efectuar trámites relacionados con su jubilación y pensión, en Ciudad de México.

Por estos hechos interpuso una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE), en tanto aguarda una resolución de parte de las autoridades pertinentes.

La pretensión de la docente es ejercer el derecho a su jubilación y pensión, con base en el trabajo efectuado y las cotizaciones generadas en 23 años.