Méndez López explicó que el problema es que, mientras algunos agricultores buscan estimular la lluvia, otros intentan impedirla para evitar daños por granizo

Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. - Ante el pronóstico de pocas lluvias en los próximos meses, autoridades estatales analizan la posibilidad de utilizar aeronaves para estimular precipitaciones en distintas regiones del estado.

Cabe recordar que la estrategia ya fue aplicada en años anteriores y podría abarcar hasta 4 millones de hectáreas, es decir, casi dos terceras partes de las cerca de 6 millones de hectáreas del estado, principalmente en el Bajío y la región de Tierra Caliente.

El tema fue revisado recientemente en reuniones con el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y la Comisión Estatal de Agua y Gestión de Cuencas, ante el riesgo de un periodo seco similar al que se vivió hace algunos años.

“Hace dos años tuvimos una sequía que nos llevó a tener una contingencia ambiental y se usaron aeronaves con buenos resultados”.

¿Cómo funciona la estimulación de lluvias?

La técnica consiste en dispersar pequeñas cantidades de sales en las nubes para detonar reacciones que favorezcan la precipitación.

De acuerdo con el secretario de Medio Ambiente del Estado de Michoacán, Alejandro Méndez López, el método puede incrementar la precipitación incluso en zonas donde inicialmente no se tenía pronóstico de lluvia.

Aunque la medida aún no está confirmada para este año, las autoridades señalaron que el estado se mantiene preparado para implementarla si las condiciones climáticas lo requieren.

Prohíben prácticas antigranizos

Las autoridades también alertaron sobre otra práctica que realizan algunos productores: dispositivos antigranizo que buscan evitar la lluvia para proteger cultivos, lo cual puede afectar el patrón de precipitaciones en otras zonas.

Méndez López explicó que el problema es que, mientras algunos agricultores buscan estimular la lluvia, otros intentan impedirla para evitar daños por granizo.

Estas prácticas han generado inconformidades entre productores, especialmente en periodos de sequía.

“Hemos tenido denuncias porque muchos productores que estaban sufriendo afectación por esto... lo denunciaron”.

Durante la sequía registrada hace algunos años, los agricultores de temporal —considerados entre los más vulnerables— fueron los más afectados.

“Tuvimos una pérdida de 72 mil hectáreas, si no mal recuerdo, se perdieron de maíz y algunos otros cultivos de granos básicos, de temporada, por la sequía”.

Por ello, reiteró el llamado a evitar dispositivos o prácticas que alteren artificialmente el régimen de lluvias, y a buscar alternativas para proteger los cultivos sin afectar a otros productores.

“Exhortar a los productores a que no utilicen este tipo de aditamentos, hay otras formas de proteger sus cultivos”.