Morelia, Michoacán

La iniciativa de reforma electoral que anunció la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, precisa de apertura al diálogo, la discusión, el razonamiento y la información técnica, más que a suposiciones que puedan tener actores políticos, y que puedan traducirse en una regresión a 1988 y años anteriores, asi lo señaló el vocal ejecutivo del Instituto Nacional Electoral (INE) en Michoacán, David Alejandro Delgado Arroyo.

En entrevista para Primera Plana, Delgado Arroyo acotó que esta presentación tocó solo aspectos generales y se espera que hacia el próximo lunes se puedan tener los detalles de la iniciativa.

No obstante, entre lo que se ha difundido, se tiene una reducción por 25 por ciento que “no queda claro cómo afectará al INE y podría ser muy preocupante si se pretende que tenga órganos temporales, en lugar de los permanentes actuales, que han sido útiles”.

Y es que los órganos electorales han sido anclas de estabilidad electoral, imparcialidad, legalidad y máxima publicidad para los procesos comiciales, cuyo desmantelamiento podría dejar inoperante al instituto, puesto que las juntas distritales emiten las credenciales de elector, monitorean los tiempos en radio y televisión, almacenan material electoral, hacen la planeación y la evaluación de los procesos electorales, la actualización de la cartografía electoral, y coadyuvan en los procesos sancionadores.

David Alejandro Delgado advirtió que se requiere ser cuidadosos con la reducción de los financiamientos a los partidos políticos, y con la forma de la integración de los congresos para evitar la sobrerrepresentación.

Asimismo, al eliminar la representación proporcional se puede generar un senado bipartidista, donde no se observa la representación de las personas con discapacidad, la sexodiversidad y los afromexicanos.

Finalmente, sobre la eliminación del programa de resultados electorales preliminares (PREP), indicó que se tendrían definiciones más lentas, ya que al día siguiente de la elección no se tendría siquiera 60 por ciento de las actas computadas, al tomar tres o cuatro días está actividad o, en elecciones concurrentes, una semana. Esto se traduciria en problemas de transparencia.

Hizo votos por que se tenga una discusión “amplia e incluyente, un parlamento abierto, donde el INE expondrá las propuestas de mejoras y ofrecerá a los legisladores información técnica, presupuestal e histórica para legislar de manera adecuada”.