La época mundialista une a apáticos y aficionados con la ligera esperanza de que, por fin, le vaya bien a México

Emiliano Medina

Comienza 2026 y es un año mundialista. Tal vez, con lo convulso que ha iniciado, no sea tan mala idea darle un poco de seriedad al mundial entrante. Y es que la época mundialista tiene eso: une a apáticos y aficionados con la ligera esperanza de que, por fin, le vaya bien a México.

Por tres semanas (el tiempo que dura el tri) de lo único que se habla es de Memo Ochoa, de que tan lejos puede llegar este equipo y de los países que uno apoya en caso de que eliminen a México. Sin embargo, como todo, el fútbol además de pasión e ilusión es cultura. Por eso, en esta sección exploraremos la relación del fútbol con el cine, el arte, la moda y, sobre todo, con la historia cultural de las naciones que han sido partícipes de los mundiales de fútbol.

Hay quienes señalan que a Uruguay deberían de contársele cuatro campeonatos del mundo en lugar de dos. Y es que, antes de 1930, año en el que se disputó por primera vez el Mundial de fútbol, Uruguay ya había ganado dos medallas de oro olímpicas, que en ese entonces era el máximo reconocimiento al que una selección podía aspirar. Lo cierto es que la primera Copa Mundial de Fútbol se celebró en Uruguay en 1930.

En esa edición tan sólo participaron 13 países invitados, lo cual contrasta con los 48 equipos que participarán en 2026. Cabe resaltar que México fue uno de los participantes, teniendo que hacer un viaje de 28 días en barco para llegar a Uruguay y despidiéndose del torneo con 3 derrotas, 13 goles encajados y un último lugar de su grupo. Uruguay terminaría ganando el primer mundial al imponerse 4-2 a la escuadra argentina.

Además de Uruguay, las selecciones más exitosas han sido Brasil, Alemania, Italia, Argentina y Francia. El rey sigue siendo Brasil, con 5 Copas del Mundo, aunque no ha vuelto a quedar campeón desde su histórica selección del 2002. Italia es otro histórico cuyos resultados no la han acompañado. A pesar de tener 4 campeonatos, el último lo consiguió en 2006, y para poder estar en este mundial tendrá que superar los play-offs; en caso de no lograrlo, sería el tercer mundial consecutivo que se quedaría fuera de la máxima fiesta del fútbol.

Caso contrario es el panorama que viven las selecciones de Alemania, Argentina y Francia, que cuentan con cuatro, tres y dos Copas del Mundo, respectivamente, y cuyo pasado reciente les ha sido mucho más favorable. Estas tres han sido las campeonas de las últimas ediciones y hoy aparecen como las principales favoritas de cara a 2026.

Para quienes disfrutan del fútbol, el mundial de 2026 será especial por varias razones. Con gran probabilidad, será el último de los máximos ídolos del fútbol, Messi y Cristiano Ronaldo, quienes llegarán con 38 y 41 años. También podría serlo para otras leyendas del juego, como Neymar Jr., Luka Modrić, James Rodríguez, Sadio Mané o Mohamed Salah. Este último baile definirá la carrera de varias leyendas y será la última oportunidad que tendremos los aficionados de ver a nuestros ídolos compitiendo en el más alto nivel.

Sin embargo, esta no será la única particularidad del certamen. Por primera ocasión, la sede será compartida entre tres países: México, Estados Unidos y Canadá. Anteriormente, solo había existido una sede compartida entre Corea y Japón en 2002. Será interesante ver que tan bien se desenvuelve este formato, pues parte de la esencia de un mundial es la magia que pone el país anfitrión.

Es imposible olvidar las vuvuzelas de Sudáfrica 2010 o el brazuca de 2014. Está por verse si esta triple sede podrá articular un proyecto de identidad común entre países tan diferentes o terminará por ser un protagonismo “robado” por Estados Unidos. Igualmente, todo el camino rumbo a 2026 será vibrante y en esta sección lo estaremos comentando cada quincena. Es una nueva oportunidad de que, por cuatro semanas, lo más importante sea lo menos importante.

Emiliano Medina, aspirante a maestro en Ciencia Política por el CIDE, frustrado director técnico de fútbol.