Morelia, Michoacán, 24 de febrero de 2026.— La capital michoacana volvió a moverse desde temprano. El transporte público opera con normalidad en todas sus rutas, luego de la jornada de bloqueos y hechos violentos registrados el domingo tras el operativo federal en Jalisco.
Las paradas lucieron llenas. Trabajadores, estudiantes y comerciantes aguardaban su turno para subir a combis y camiones, con la prisa habitual de que no se puede llegar tarde. Las unidades avanzan completas; en muchos casos, con pasajeros de pie, reflejo de la necesidad de cumplir con la jornada pese al contexto reciente.
El servicio, que había reducido operaciones como medida preventiva, retomó recorridos y horarios habituales. En avenidas principales y en el Centro Histórico se observa flujo constante de unidades, mientras el movimiento cotidiano vuelve a marcar el pulso de la ciudad.
Sin embargo, en el ambiente se percibe una calma contenida. Aunque las calles muestran actividad normal, entre los usuarios persiste el temor de que alguna situación extraordinaria pudiera repetirse.
Las conversaciones en paradas y al interior de las unidades giran en torno a lo ocurrido el fin de semana.
La rutina se impone, las rutas siguen su trayecto y la ciudad, con todo y la incertidumbre, vuelve a caminar.