Dominador absoluto de la ‘Carrera de los dos mares’ para incluir a México en la lista de ganadores de esta prestigiosa competición.
Roma,.- Isaac Del Toro (UAE) se proclamó este domingo campeón de la Tirreno Adriático, merecido poseedor de un 'Tridente' por vez primera en manos de un mexicano, que amarró en la etapa precedente con una exhibición en el ascenso final, lo que le permitió llegar con el triunfo en el bolsillo a este desenlace en el que el italiano Jonatan Milan (Lidl-Trek) se llevó el esprint final.
Del Toro (Ensenada, 2003), pese a haberse visto envuelto en una pequeña caída múltiple en los metros finales, superó en la general al estadounidense Matteo Jorgenson (Visma) y al italiano Giulio Pellizzari (BORA), sus grandes competidores en estas siete jornadas.
Semana perfecta para el mexicano
Dominador absoluto de la 'Carrera de los dos mares' para incluir a México en la lista de ganadores de esta prestigiosa competición y desatar aún más las comparaciones con el esloveno Tadej Pogacar, que ya ganó en estas mismas tierras en dos ocasiones (2021 y 2022). De hecho, Del Toro suma 26 victorias como profesional a sus 22 años, más de las que tenía Pogacar a esa edad.
Su semana fue perfecta. Tomó el control en la segunda etapa y, tras cederlo momentáneamente en la cuarta ante Pellizzari, recuperó el liderato en la quinta y lo mantuvo hasta el final. Su mejor momento, en el final de la sexta etapa, cuando se levantó en el tercer ascenso al Muro della Madonna delle Carceri para llegar a la meta en Camerino (3km con 8.8% y picos del 18%) en solitario tras un esfuerzo descomunal.
Ahí dejó claro que la Tirreno Adriático era suya. Porque la última etapa no presentó dificultad para el prodigio de Ensenada. Los 142 kilómetros finales entre Civitanova Marche y San Benedetto del Tronto no depararon sorpresa alguna. Etapa sin apenas dificultad preparada para velocistas. Solo dos ascensos, el de Montefiore d'Aso (10,9 km al 3,4%) y el de Ripatransone (8,4 km al 4,6%) supusieron algo de complejidad. Nada que pudiera alterar la general.
Después, absolutamente nada. Algo menos de 80 kilómetros llanos, en el conocido como circuito de San Benedetto del Tronto, el final histórico de esta 'Carrera de los dos mares', con 15 km de longitud y que repitieron cinco veces para el final al esprint en el que Milan se llevó la última etapa.
Caída al final
Tranquilo en el pelotón estuvo Del Toro en todo momento. No vio peligrar su trono pese al inicio frenético que impusieron el español Xabier Zaparren (Pinarello Q36.5), el panameño Roberto Carlos González (Solution Tech) y el belga Dries De Bondt (Jayco Alula).
Llegaron los fugados con 4 minutos de ventaja a Montefiore d'Aso, montaña no puntuable. La única cima con puntuación fue la de Ripatransone, inmediatamente después, pero la 'Maglia Verde' de campeón de la montaña ya quedó adjudicada en la pasada etapa al español Diego Pablo Sevilla (Polti VisitMalta).
Se quedaron sin fuerza, como previsible, los escapados. Ni si quiera pudieron coronar en solitario el segundo ascenso. Fue el neerlandés Mathieu Van der Poel (Alpecin) el que lo hizo, seguido del propio Del Toro y del esloveno Primoz Roglic (Bora), en un segundo plano toda la semana.
Empujó de manera algo inesperada Van der Poel en el descenso, quizá pensando en la próxima Milán-San Remo del 21 de marzo. Cuando comenzó el circuito de San Benedetto del Tronto, todo el grupo quedó reunido. Un intento desesperado de Giulio Pellizzari quedó en nada. Todos prepararon un final inevitable al esprint.
Se distanció antes de lo previsto el noruego Jonas Abrahamsen (Uno-X) cuando, a falta de poco más de un kilómetro, en un giro a derecha hubo contacto y varios ciclistas fueron al suelo. Entre ellos el belga Jasper Philipsen (Alpecin) y el propio Del Toro, que tuvo que poner pie en tierra pero no tuvo problemas en terminar.
No pudo acabar la machada Abrahamsen, neutralizado por los velocistas a escasos metros del final. Filippo Ganna (Ineos) intentó lanzar la volata, pero fue Milan, especialista en llegadas que no había brillado hasta ahora, remató la faena con un gran esprint. Del Toro, poco después, escoltado por sus compañeros del UAE, celebró la gran victoria de su carrera.