La franquicia tiene pensado cerrar y vender 100 de sus sucursales.
Hooters, la cadena de comida rápida famosa por sus alitas de pollo y las vestimentas de sus meseras en Estados Unidos, se ha declarado en quiebra. Su empresa matriz, HOA, solicitó protección por bancarrota bajo el Capítulo 11, de acuerdo a un comunicado por parte de la empresa publicado el lunes pasado.
Asimismo, la compañía tiene planeado vender 100 de sus restaurantes que se están operando en varias localidades del país norteamericano a un grupo de franquiciatarios, de los cuales están los mismos fundadores de la marca. Los franquiciatarios ya operan 14 de las 30 sucursales con mayor volumen de ventas en el país, y tienen como objetivo asumir el control de los establecimientos afectados por la bancarrota.
Con esta reestructuración, garantizan la continuidad operativa de la marca de la cuál está sufriendo una presión económica, y que incluso ha afectado a otras de sus cadenas como “BurgerFi” y “Red Lobster”, quienes recientemente también se han declarado en bancarrota.
“Este anuncio representa un hito importante en nuestros esfuerzos por reforzar la base financiera de Hooters y continuar ofreciendo la experiencia de hospitalidad centrada en el cliente y los alimentos que nuestras comunidades esperan de nosotros”, declaró Sal Melilli, director ejecutivo de Hooters of America.
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Por su parte, Neil Kiefer, el fundador original de la franquicia y actual director ejecutivo del grupo Hooters Inc., asegura que durante años la marca ha estado bajo el control de firmas de capital privado y grupos sin experiencia con la operación directa de la cadena. Y declara que con esta transición, la marca regresaría a manos de operadores con trayectoria dentro del sistema de franquicias. Igualmente, tiene como propósito recuperar sus raíces como un restaurante más familiar, con buena comida y buen servicio.
A pesar de su gran éxito desde su fundación en 1983, la empresa se ha enfrentado a problemas financieros, así como en controversias relacionadas con su modelo de contracción y ha sido objeto de demandas legales. Un ejemplo claro fue que en 2023 la empresa recibió un demanda por discriminación racial y de color, de la cual que fue presentada por la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo, relacionada con un caso ocurrido en Carolina del Norte.
Durante el año pasado, la cadena cerró decenas de locales debido al aumento de los costos laborales y de alimentos. Estos ajustes forman parte de una estrategia más amplia para reducir gastos y adaptarse a una industria que ha sufrido múltiples cambios de comportamiento en los consumidores tras la pandemia.
Hasta el momento, la empresa cuenta con 151 restaurantes en 22 estados de Estados Unidos y mantiene acuerdos de franquicia con 154 restaurantes en 19 estados y 17 países de América, Europa, Asia y África.
Fuente: Infobae