Morelia, Michoacán
Por unanimidad, el Congreso del Estado le dio el visto bueno a la reforma constitucional para disminuir el máximo de horas laborales de 48 a 40 semanales; sin embargo, los diputados de oposición remarcaron que se modificó la propuesta original, que era para que los trabajadores gozaran de dos días de descanso.
Diputados de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano (MC) colocaron letreritos en sus curules, atribuyéndose cada uno el origen de la iniciativa, que fue presentada por primera vez en la Cámara de Diputados por MC, posteriormente por el PT y finalmente por la presidenta Claudia Sheinbaum, pero ya no con la intención de garantizar dos días de descanso como proponía MC, sino para ir reduciendo cada año dos horas por semana hasta llegar a 40 en e 2030, pero con un solo día de descanso.
Aunque aparentemente felices, entre fotografías, porras y aplausos, algunos diputados de Morena no ocultaron su decepción cuando descubrieron que el Congreso de Michoacán una vez más no estuvo entre los primeros 17 del país en aprobar la reforma de la presidenta, por lo que su voto ya resultaba irrelevante.
A nombre del oficialismo defendieron su voto Giulianna Bugarini, Sandra Olimpia Garibay, Nalleli Pedraza, Emma Rivera Camacho y Juan Carlos Barragán de Morena, así como Reyes Galindo y Hugo Rangel, del PT y se atribuyeron también la Ley Silla, que igualmente fue propuesta inicialmente por MC.
Criticaron que se haya eliminado la posibilidad de dar dos días de descanso a la semana Grecia Aguilar, de MC, Ana Vanessa Caratachea, del Partido Acción Nacional (PAN) y Santiago Sánchez Bautista, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), aunque también dieron su voto a favor.
Grecia Aguilar advirtió que MC va a seguir luchando porque se reduzca el número de días de trabajo y reflexionó que las madres trabajadoras necesitan dos días de descanso para poder convivir con su familia, descansar y limpiar su casa, pues cuando llegan de su jornada laboral, en la mayoría de los casos, les espera el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.
Santiago Sánchez sugirió que las modificaciones a la reforma se hicieron con intencionalidad electorera, pues casualmente es 2030 el año en que se alcanzarán las 40 horas, por lo que Morena lo usará de bandera en la elección presidencial de ese año.
“Un derecho que se pospone es un derecho que se niega”, sentenció y aclaró que su voto era a favor de la minuta “por lo que pudo ser y no por lo que es”.
En la misma sintonía, Vanessa Caratachea explicó que el sentido original de esta reforma no era que se trabajara menos, sino que mejorara la vida de los trabajadores, lo cual no se dará si no se reducen los días laborables y también señaló que el 77 por ciento de los empleos en México son informales, por lo que ese porcentaje de empleados no gozará de esta reforma y acusó a los diputados oficialistas de incongruentes, pues a los trabajadores del propio Congreso del Estado no se les ha subido el sueldo ni se les dan condiciones dignas.
La justificación del petista Reyes Galindo fue que en la reforma no se prohíbe que pueda haber dos, tres o más días de descanso a la semana, pero que ello ya tendría que ser mediante un acuerdo entre el patrón y los trabajadores.
Mientras tanto, Hugo Rangel culpó a los “gobiernos neoliberales” de que no se haya podido lograr la reforma como se había pensado en un principio y aseguró que con esto se está protegiendo a los pequeños empresarios.
En entrevista, Grecia Aguilar explicó que no es así, porque la propuesta de MC ya planteaba excenciones para las micro y pequeñas empresas.
Los diputados de la 4T también argumentaron que los cambios sociales se deben de dar poco a poco porque en un inicio hay resistencia y Barragán dio una explicación matemática:
“Una semana tiene siete días, siete por 24 horas igual a 168 horas, la reforma propone trabajar 40 horas, eso significa que le quedarán a la clase trabajadora 128 horas para descanso, familia y vida personal, no son menos días, simplemente se distribuye el tiempo”.
A esta explicación, sin embargo, le faltó contabilizar el tiempo que implican los traslados a los centros de trabajo.