La paralización en el estrecho de Ormuz está provocando un tráfico marítimo que afecta las exportaciones de petróleo en el mundo, sobre todo el que exporta Irán a su principal comprador: China. Con esta inmovilización, la crisis económica del país aumenta gradualmente.
En medio de los conflictos en Irán, se ha bloqueado el estrecho de Ormuz como represalia por los ataques de Estados Unidos e Israel. Su cierre ha provocado un tráfico marítimo mundial que impide el acceso de las embarcaciones que dependen las exportaciones de petróleo y las importaciones fundamentales del país.
Según expertos, cerrar la vía del estrecho por un largo periodo implicaría consecuencias graves para la economía e intereses del país. El especialista Irán Dalga Khatinoglu destacó en el portal de información Iran Internacional, ubicada en Londres, que “Irán realiza al rededor del 70 por ciento de su comercio, aparte de las exportaciones de petróleo, a través de puertos que dependen del acceso por el estrecho de Ormuz”. Por su parte, la experta en energía Sara Vakhshouri señaló que “Desde la perspectiva iraní, sería irracional cerrar el estrecho de Ormuz, porque por esta vía llegan al país todas las importaciones importantes, como alimentos, medicamentos y maquinaria”.
Según la Agencia de Información Energética de Estados Unidos (EIA), cerca del 20 por ciento del consumo mundial de petróleo transita por el estrecho de Ormuz y más del 80 por ciento de ese volumen se dirige a compradores asiáticos, principalmente China, India y Japón.
También te podría interesar: Azerbaiyán acusa que drones iraníes atacaron un aeropuerto en su territorio
Desde la Revolución Islamica de 1979, Irán ha enfrentado diversas sanciones que incluyen restricciones a la exportación de petroleo. Entre 2006 y 2015 se añadieron medidas de la ONU por su programa nuclear. Aunque las limitaciones se relajaron entre el 2006 y 2018 tras el acuerdo nuclear JCPOA, Estados Unidos volvió a imponer castigos severos luego de retirarse del pacto durante el gobierno de Donald Trump.
Pese a restricciones, Irán ha mantenido sus exportaciones petroleras, principalmente hacia China. Según la empresa de análisis Kpler, más del 80% del crudo iraní se vende al país asiático, lo que se ha convertido en su principal comprador. Además, adquiere el petróleo con descuentos debido a las sanciones internacionales, pues el experto Nikolay Kozhanov, de la Universidad de Qatar, en un informe para el Instituto Clingendael de Relaciones Internacionales de los Países Bajos indicó que “China es actualmente indispensable para las exportaciones de petróleo iraníes, ya que compra la mayor parte del crudo sancionado”.
Con el bloqueo del estrecho, no solo la relación petrolera entre Irán y China se vería afectada, ya que, además de ser el mayor comprador de petróleo iraní, tambíen Rusia y Venezuela se han apuntado en el negocio.
Fuentes: DW