La histórica exposición en la basílica italiana busca inspirar reflexión y esperanza entre fieles y visitantes
En un acontecimiento sin precedentes, la Basílica de San Francisco de Asís, ubicada en la región de Umbría, abrió este domingo al público los restos mortales del santo que dio origen a la orden franciscana, tras casi 800 años de permanecer ocultos a la vista general.
La exhibición forma parte de las conmemoraciones por el 800º aniversario de su fallecimiento y se mantendrá hasta el 22 de marzo de este año.
Durante la mañana, largas filas de peregrinos y turistas se extendieron por las inmediaciones de la iglesia, esperando su turno para entrar a la cripta inferior donde el osario con los restos fue colocado en una vitrina especial, protegida con un estuche de vidrio resistente y sistemas de seguridad reforzados; más de 400 000 visitantes han reservado su visita con anticipación para tener la oportunidad de contemplarlos.
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El traslado de los huesos desde su lugar habitual en la cripta hasta el altar papal de la basílica se realizó en una ceremonia solemne que contó con la presencia de autoridades eclesiásticas, entre ellas el cardenal Ángel Fernández Artime.
Para los fieles, la muestra no solo representa un acto histórico sino una oportunidad de sentir de cerca la figura de quien consagró su vida a la pobreza, la paz y el servicio a los más necesitados.
Fray Giulio Cesareo, director de comunicaciones del Sagrado Convento de Asís, subrayó el valor espiritual de la exhibición, señalando que la visión de los huesos, deteriorados por los siglos, ofrece una poderosa reflexión sobre la entrega total de San Francisco a su misión. Este gesto, dijo, puede resonar tanto en creyentes como en personas de otras convicciones.
El evento, considerado un momento de gran significado para el mundo católico, busca también revitalizar el mensaje de fraternidad y cuidado de la creación que caracterizó la vida del santo, cuyo legado continúa inspirando a millones alrededor del mundo.
Fuente: López-Dóriga Digital