Morelia, Michoacán
Alfonso Martínez Alcázar afirmó que la inseguridad en México y Michoacán exige continuidad, inteligencia y decisiones de fondo, y rechazó tajantemente la politización del tema, tras el presunto ataque contra René Valencia, uno de los liderazgos de Revolución Social.
En entrevista, Martínez Alcázar explicó que en Morelia se trabaja en dos frentes: lo reactivo, que implica contener a la delincuencia con policías preparadas, equipadas y suficientes; y lo proactivo, enfocado en educación, cultura, arte y generación de empleos.
“Hay un tema al que pocos gobernantes quieren entrarle: la depuración policial, y es fundamental”, subrayó.
Respecto al caso de Valencia, el edil detalló que instruyó al comisionado Pablo Alarcón para brindar apoyo inmediato. Elementos de la Policía Morelia, incluida una unidad táctica, acudieron al lugar.
“No pasó a mayores y ahora debe dejarse que la autoridad competente investigue y emita un dictamen con claridad”, señaló.
Martínez recordó que, a casi tres décadas del asesinato de Colosio, sería “gravísimo” que el país no haya evolucionado lo suficiente para garantizar investigaciones claras, transparentes y con verdad, especialmente si existiera algún tinte político.
“Sería un retroceso inadmisible”, advirtió al referirse a los casos Valencia y al del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ejecutado en noviembre de 2025, cuyo crimen ha derivado en una serie de detenciones, incluyendo colaboradores cercanos del extinto edil.
El presidente municipal insistió en que la seguridad es una responsabilidad de Estado, no un arma electoral, y reiteró que Morelia seguirá apostando por un modelo integral que atienda las causas y no solo las consecuencias.