Hablamos de ese cine que se hace cuando no te queda de otra
Rita Gironès, colaboradora La Voz de Michoacán
Soñarse de niño en la sala de un cine. Empezar a escribir, sin saberlo, el guion de lo que será tu opera magna. Adentrarse a ese sueño profético que no busca sino procesar la realidad y darle sentido a través de un formato narrativo.
Rafael nació en Puruándiro, de allí es la familia de su papá, aunque creció en Cortazar, Guanajuato. Motivado por el cine local, hoy su trabajo artístico se ciñe a la búsqueda de la esencia de las cosas.
Estudió guion en el Centro de Capacitación Cinematográfica. Sus trabajos fílmicos han sido incluidos en diversos festivales y muestras de cine nacionales e internacionales. Una trayectoria sugerente de razones imperiosas: Impronta, La luz agonizante, El fin, El amor dura tres meses o Apenas Primavera. A sus 35 años, se considera principalmente guionista, aunque se desenvuelve como director y productor cuando es menester. Hablamos de ese cine que se hace cuando no te queda de otra.
¿Qué querías ser de niño?
No lo sabía exactamente, pero sí recuerdo que empecé a querer hacer cine desde los 12 o 13 años. Antes no lo tenía tan claro, sólo sabía que me gustaba el cine como espacio. La sala de cine era mi lugar favorito. En cada uno de mis cumpleaños, ir al cine era el mejor regalo. Verás, un abuelo mío fue cácaro (operador del proyector en los cines) y una de mis tías trabajaba en la taquilla. ¡Yo quería tener un cine cuando creciera! Me imaginaba haciendo las palomitas y entregando los boletos. Después me enteré que había personas que hacían las películas, que existía un director, un guionista, etc. Fue en la secundaria que supe del primer cineasta: Alfonso Cuarón. Dirigió una película de Harry Potter y todo el mundo hablaba de eso. Desde entonces dije: voy a dedicarme a hacer películas.
¿Qué quieres ser ahora?
Hoy quiero lo mismo. Sabes, quiero seguir siendo cineasta el resto de mi vida. Sólo que en un país como este hay una incertidumbre para dedicarse a la vida cultural. Constantemente nos toca reiniciar. Haces una película y la siguiente es otra vez como si fuera la primera. Quiero seguir haciendo cine, pero lo único que cambiaría es la certeza de que puedo seguir filmando sin tanto problema, pero quiero seguir en esto.
Principal rasgo de tu carácter.
Perseverante. Lo soy y me lo han dicho. Las cosas que parecen difíciles, si las quiero hacer, las hago posibles.
¿Qué nos aporta el cine en un mundo tan caótico como el que vivimos?
Siempre he dicho que el cine son muchos cines en realidad. No todos pensamos en el mismo cine cuando hablamos de él. Si quitamos esa idea preconcebida de que el cine es Hollywood o esas películas con mega producciones carísimas, existen otros cines más pequeños, más locales y personales. Este mundo necesita de nuevo ese tipo de cine. Las cámaras empiezan a ser tan accesibles que todos pueden ser pequeños cineastas, registrar sus vidas y compartirlas con sus seres queridos. Es un momento para un cine más personal, aunque los espectadores sean tu propia familia.
¿Qué valor le das a las palabras? ¿Y al silencio?
Te diría que el mismo: Las palabras, en el caso del cine, no son únicamente sonido, también pueden ser palabras en imagen, los intertítulos. Pero principalmente en el cine moderno, las palabras dichas son sonido y el sonido es el 50% del lenguaje cinematográfico, entonces para mí es tan relevante la palabra como la imagen. Y el silencio, como bien dices, puede ser silencio construido. Podemos estar tú y yo en silencio y aun escucharíamos la banda ensayando. Es importante el equilibrio como en todo. Hay una escena que pongo en clases, es de la película Psicosis, de Alfred Hitchcock. Se trata de una escena muy dialogada entre Norman Bates y Marion Crane en la oficina, para después de todo ese diálogo, dar paso a una escena en silencio (la clásica del cuchillo). Es 50 y 50. En el momento que ellos tienen que hablar, eso pesa. Y luego pesa la imagen. A veces tienes que enfocarte en lo que ves y a veces en lo que escuchas. Ese ir y venir es importante.
¿De qué te sientes orgulloso?
De mi familia, en verdad mi familia me enorgullece.
¿De qué te arrepientes?
De no ahorrar. (Risas) Cuando tengo dinero, lo gasto.
¿Qué películas ves en tus ratos libres?
De todo. Yo soy un cinéfilo muy instintivo. Recientemente hablo de un término que yo me inventé: “las películas casa”. Hay películas en las que me gusta habitar, películas que me gusta verlas porque me gustaría vivir ahí. Las diferencio mucho de las películas grandes de lo que se considera la historia del cine nacional o mundial, y que las admiro mucho, pero que no necesariamente quiero revisitarlas o habitarlas constantemente. Lo digo porque hay veces que quiero descubrir alguna de estas joyas que me he perdido y a veces quiero volver a ver la película que me hacer sentir cómodo, la comfort zone movie, solamente para pasarla bien.
¿Qué cualidad admiras en las personas? ¿Y qué detestas de la gente?
Como cualidad me gusta la capacidad que tenemos de apoyarnos, de sumar voluntades. Entre 3 personas apoyándonos, podemos hacer un poquito más fácil cualquier tarea. El cine es eso, es ayuda, es apoyo, es confianza, construir juntos. Eso me gusta. Y no estoy pensando en algo que no me gusta de las personas, sino más bien de mí: Cuando a veces estoy en el ritmo acelerado de la vida, puedo detestar que la gente no esté en esa sintonía. Pero creo que es algo sólo mío y de percepción.
¿A quién admiras?
En un principio diría que las personas que admiro han ido cambiando, pero creo que más bien se van sumando. El primer cineasta que identifiqué en mi vida fue el mexicano Cuarón, para mí es muy importante y lo será siempre. Pero hoy en día, me interesan los cineastas que hacen un cine más pequeño, fuera de la industria y más personal. Por ejemplo, el cineasta surcoreano Hong Sang-soo hace películas muy pequeñas como “La película de la novelista” que ganó un premio en Berlín hace un par de años o la más reciente “A Traveler´s needs”. Son películas que hace en orden cronológico: escribe las escenas en la mañana y filma en la tarde, todo con un crew muy pequeño y básicamente en sus créditos es él. También me gusta Raúl Perrone, el cineasta argentino. Hoy estoy muy clavado con quienes hacen cine porque no les queda de otra. No se esperan al dinero, buscan sus propios recursos.
¿Con qué actor o actriz te gustaría trabajar?
Generalmente pienso en actrices. Hay una frase en la película “Tercera Llamada”, una de mis comedias favoritas, donde hay un momento que están montando Calígula y no dan con un actor, y se escucha “es que este país es más de actrices que de actores” y termina haciendo el personaje una mujer. Me inspira mucho el trabajo de algunas actrices: Dolores Heredia, Arcelia Ramírez, Diana Bracho… Me interesa también ver cómo construir personajes para mujeres en una edad donde aparentemente la industria ya no da papeles.
¿Qué es para ti la Cultura, Rafael?
La Cultura es aquello en lo que se transforma la experiencia humana. Para mí cualquier dejo cultural es eso, poder decir: aquí vivieron estas personas y lo hicieron de esta manera.
Rita Gironès, escritora, docente y artista escénica. Catalana y mexicana. Lleva 20 años residiendo en Michoacán trabajando activamente por la cultura. Apasionada de las Humanidades, obtiene el Premio Nacional de Dramaturgia en México, 2022.
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