El capítulo de la licuadora financiera en Michoacán se ha cerrado, afirma el diputado Marco Polo Aguirre, destacando avances legales para evitar su repetición.
Morelia, Michoacán.- En Michoacán quedó cerrado el capítulo de la llamada “licuadora financiera”, aseguró Marco Polo Aguirre, coordinador de la Representación Parlamentaria en el quien, sostiene que en el ámbito federal se cuentan con mecanismos legales para la no repetición.
De acuerdo con el diputado, en la pasada Legislatura local como presidente de la Comisión de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública, y en la actual como integrante de la misma, la información con que cuenta es que ha quedado cerrado el tema de la licuadora financiera.
“Creo que en su momento, tendríamos que revisar en el Congreso del Estado sanciones correspondientes por situaciones como las que se vivieron. A nivel federal ya existen, pero en el Congreso local todavía estamos en pañales legislativamente hablando. Sin embargo, creo que, gracias a la voluntad del actual gobernador y del Secretario de Finanzas de no aplicar estas prácticas y de que los recursos pudieran estar disponibles, la ‘licuadora’ parece ser parte del pasado”.
-¿Concretarían previsiones legislativas en el Congreso para la no repetición?
“Sí, yo creo que sí, la verdad, no tengo mucha claridad al respecto, pero empezaré a trabajar en ello. Había pensado en esto porque me parece que este gobierno ha tomado varias decisiones que tienen que ver mucho con la voluntad política administrativa de cambiar las cosas, pero, para que no vuelva a suceder, tiene que haber un formato legal que lo evite o que las sanciones sean muy fuertes y se apliquen en su momento”.
“Creo que es el momento de poderlo hacer, aunque no tengo claridad sobre cuáles serán los ordenamientos ni cómo tendré que hacerlo, pero lo revisaré. Sí creo que el tema de la ‘licuadora financiera’ es un reto”.
Abundó que para será en el último año de gobierno cuando se conozca cómo finaliza la administración estatal “nos ha mandado señales de transparencia de recursos y de buen manejo, la verdad es que la prueba final es pasando el sexto año, cuando veamos que el tema de las obras multianuales se haya pagado y que el déficit sea lo más cercano a cero”.