No solo presentamos fotografías, sombreros y recuerdos. También celebramos a un hombre que convirtió su pasión en una forma de inspirar a los demás, de llenar de emoción cada partido, señaló Susana Romero, hija de quien acompañó a México en 7 Copas del Mundo.
Omar Aguilar López / La Voz de Michoacán
Un espléndido homenaje póstumo, en el día en que habría cumplido años, le realizaron sus hijos Susana y Alfonso al histórico aficionado que acudió a apoyar a México a 7 Campeonatos Mundiales de la FIFA. Inauguraron el Mural y Museo de “El Mago” en el Hotel Las Américas, donde se reunió su familia y amigos para recordar a Don Álvaro Romero Mascote.
Un icono del futbol mexicano
Emotivo y con una gran demostración de amor resultó el homenaje hacia un hombre ejemplar. No solo fue quizá el único aficionado mexicano que acompañó a la Selección Mexicana en tantos mundiales, desde México 1986 hasta Sudáfrica 2010. También fue un michoacano trabajador, originario de Ziparapio, Michoacán, que fundó una gran empresa. Siempre se dio tiempo para estar cerca de los dos equipos de sus amores: Atlético Morelia-Monarcas Morelia y la Selección de México. Los impulsó de una manera muy peculiar que le dio fama mundial al ser comparado con Manolo, el emblemático hincha de la Furia Roja de España. Con él se tomó una foto que hoy se muestra en el Museo de “El Mago”.
Espacio para la memoria mundialista
Ubicado en la zona del estacionamiento de su Hotel Las Américas, sobre Camelinas, el Museo de “El Mago” y el magnífico Mural interactivo, autoría del pintor Manuel Reyes, abrieron sus puertas en las últimas horas en el marco del Mundial FIFA 2026. Los aficionados michoacanos que recuerdan con cariño a El Mago pueden admirar sus emblemáticos sombreros, playeras y fotografías que Don Álvaro Romero se tomó por todo el mundo en sus aventuras mundialistas apoyando al Tricolor en las Copas FIFA de México ‘86, Italia ‘90, Estados Unidos ’94, Francia ’98, Corea-Japón 2002, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.
Inspiración para las nuevas generaciones
“Este día no solo presentamos fotografías, sombreros y recuerdos. También celebramos la vida de un hombre que convirtió su pasión en una forma de inspirar a los demás. Llenaba de emoción cada partido al que asistía y motivaba hasta al aficionado más pequeño del estadio”, recordó su hija Susana Romero, quien ayudaba a su padre a elaborar los sombreros que recorrieron el mundo.
“Con esfuerzo, trabajo y perseverancia logró construir una familia, un patrimonio y una historia de vida ejemplar junto a su esposa Silvia, quien fue siempre su compañera, cómplice y un gran apoyo incondicional. Su amor por el futbol lo llevó a convertirse en un personaje único, dentro y fuera de las canchas. Con sus sombreros alegóricos, su alegría y su carisma recorrió estadios, ciudades y países siguiendo al Club Morelia y a la Selección Mexicana. Lo que comenzó como una sencilla idea terminó convirtiéndolo en uno de los aficionados más representativos de todo México”, expresó.
Además de agradecer el apoyo de su hermano Alfonso para mantener vivo el legado y recuerdo de su padre entre las nuevas generaciones, Susana Romero explicó que “este Mural tiene como propósito preservar su legado y recordar a las nuevas generaciones que los sueños pueden hacerse realidad cuando se viven con pasión, trabajo y entusiasmo”.
“Los sombreros cuentan la historia del aficionado, pero el verdadero legado de El Mago está en las personas que tocó, en los valores que sembró y en la pasión que nos enseñó a vivir”, añadió.
Un legado vivo
Entre aplausos se inauguró el hermoso Mural interactivo, donde los aficionados incluso podrán tomarse la foto y ser parte de la pintura, así como el Museo de “El Mago”, que contiene sombreros y demás artículos. Incluye la memoria gráfica de sus aventuras, mismas que serán editadas en el libro “El Mago”, el aficionado de oro del futbol.
“Gracias papá, por tu ejemplo, tu alegría y tu amor por la vida. Tu historia seguirá en todas las generaciones, recordando al hombre, al esposo y al padre. ¡El Mago, una verdadera leyenda!”, expresó su hija entre los aplausos de los presentes.