Ciudad de México

En los casi siete meses que han transcurrido de 2026, en México se han cometido al menos 33 hechos violentos en cinco estados, contra actores políticos, entre los que figuran alcaldes, exalcaldes, dirigentes partidistas, legisladores locales, funcionarios municipales e incluso familiares de estos.

De acuerdo con una investigación del diario El Universal, estos ataques han dejado un saldo de 28 personas muertas, incluyendo civiles y familiares de aspirantes.

En al menos cinco casos, las víctimas habían expresado abiertamente su intención de buscar una candidatura en los comicios de 2027, o su comunidad los veía como contendientes electorales, precisa la publicación.

Los estados que reúnen la mayoría de estos casos son Guerrero, con 17 ataques y 15 muertos; Oaxaca, con 10 hechos violentos y siete asesinatos, y Morelos, con tres distintos ataques que dejaron cuatro víctimas mortales.

De acuerdo con el experto en materia de seguridad, David Saucedo, señala la publicación, esta violencia política es reflejo de la participación de grupos criminales en los procesos electorales.

“En su lógica de expansión, y al intervenir en política, están reviviendo ese viejo esquema del asesinato político como herramienta para hacerse del poder, ya sea localmente, en municipios, o estatalmente, en todas las entidades del país”, expone.

En 2026, en esta entidad federativa se han registrado al menos 17 hechos violentos contra políticos. Tan sólo en junio se contabilizaron cinco.

El 28 de junio, el exalcalde de Igualapa, Apolonio Álvarez Montes, fue asesinado en la comunidad de San Juan de los Llanos.

El mismo día, en la carretera Chilapa-Hueycantenango, en Chilapa un grupo armado atacó a la alcaldesa de José Joaquín Herrera, Micaela Manzano Martínez (PVEM), quien salió ilesa.

El lunes 29 de junio se informó que en la zona rural de Acapulco, una familia fue asesinada. En una vivienda hallaron los cadáveres de dos mujeres y un hombre.

El martes 9, en la comunidad El Papayo, en Coyuca de Benítez, fue asesinado Ermelo Rivera Campos, aspirante a la candidatura de Morena a la alcaldía, y tres días antes, en Cuajinicuilapa, en la Costa Chica, murió en un ataque Sael Silva Cisneros, investigador del Centro de Estudios Constitucionales y Saberes Jurídicos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y activista de la comunidad LGBTIQ+.

Este domingo 12 de julio fue asesinado el alcalde de San Miguel Yogovana, una comunidad de la Sierra Sur de Oaxaca.

Con este caso, en este 2026 suman 10 hechos violentos en la entidad, que han dejado ocho muertos.

Las víctimas han sido dos presidentes municipales, tres expresidentes municipales, dos exregidores y una asambleísta.

De acuerdo con El Universal, estas cifras ya superaron los registros de 2025, cuando se contaron ocho ataques contra objetivos políticos en Oaxaca.

En esta entidad destacan tres ataques armados. El primero, en enero contra el presidente municipal de Temoac, Valentín Lavín Romero (PVEM), quien resultó ileso. Lavín ha externado su deseo de competir por una diputación local en 2027.

En marzo fue asesinada Sandra Rosa Camacho Flores, líder social, delegada municipal y excandidata del PT a la presidencia municipal de Temoac.

Era crítica del gobierno municipal y sus compañeros la ubicaban como posible candidata del PT a la alcaldía en 2027.

El martes 30 de junio un grupo armado dirigió un ataque contra Sandra Fernández Gómez, aspirante por Morena a la presidencia municipal de Yautepec, durante un evento organizado por ella para ver el partido de México contra Ecuador.

Ella resultó con heridas, pero su esposo Miguel Tijera y otras dos personas murieron. Otras nueve resultaron heridas.

El 10 de junio, la diputada local Paola Gárate Valenzuela (PRI) fue objeto de amenazas cuando personas dejaron una corona fúnebre con un listón con la frase “Fam Gárate”, en la entrada de su domicilio.

Por este hecho la bancada del PRI en el Congreso de Sinaloa emitió una protesta y la fiscalía estatal inició una investigación.

En enero pasado, los diputados de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres y Elizabeth Montoya, fueron blanco de un ataque armado cuando salían del Congreso; ambos fueron heridos de gravedad.

El viernes 10 de julio, el expresidente municipal de Fresnillo, Benjamín Medrano Quezada (PRI), fue asesinado en Guadalajara, Jalisco. Su familia denunció que vivía “una persecución política”.

El especialista en seguridad pública, David Saucedo, considera que el retorno de la violencia política en México se debe a que las organizaciones criminales buscan expandir su poder y tener influencia en los procesos electorales.

Expone que casi todos los cárteles están en expansión y hay tres modalidades: “Una, la formación de células para combatir a otros grupos criminales y apoderarse y arrebatarles territorios”.

La segunda son las alianzas que van haciendo. “La tercera es la que está provocando el incremento de la violencia política, es la participación de los cárteles en los procesos electorales, financiando campañas y candidatos que son afines a sus proyectos criminales”.

“Pero una vez que termina el proceso electoral, los cárteles, cuando no ganan en las urnas, tratan de obtener territorios por la fuerza. Y es cuando también se da el fenómeno del ataque hacia los alcaldes, regidores, funcionarios de gobiernos estatales”, subraya el experto.