Durante esta semana Corea del Norte llevó a cabo una prueba con una nueva ojiva de bomba de racimo en un misil balístico y un arma electromagnética, esta información fue dada a conocer por la agencia estatal de noticias KCNA, en una iniciativa que es considerada como parte de los esfuerzos del régimen norcoreano para demostrar su capacidad para librar una guerra moderna.
De acuerdo con KCNA, la Academia de Ciencias de Defensa y la Oficina General de Misiles del país también realizaron pruebas con bombas de fibra de carbono y un sistema móvil de misiles antiaéreos de corto alcance.
Kim Jong Sik un general encargado de la supervisión de las pruebas afirmó que el sistema de armas electromagnéticas y las bombas de fibra de carbono eran activos especiales para el ejército de Corea del Norte. En este sentido el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur refirió el miércoles que Pionyang había realizado disparos de prueba de múltiples misiles durante varios días.
Especialistas señalan que es probable que las pruebas signifiquen una demostración de fuerza de los sistemas de armas convencionales de última generación por parte de Corea del Norte, nación con armas nucleares, dirigida a sus adversarios y aliados.
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Por su parte el ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, tiene programado realizar una visita de dos días a Corea del Norte a partir del Jueves. También se habla de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, podría intentar celebrar una cumbre con el líder norcoreano Kim Jong-un en el contexto de su visita a territorio chino a mediados de mayo.
Sin explicar el número especifico de misiles balísticos lanzados (una violación de las sanciones de las Naciones Unidas), Corea del Norte afirmó que había probado su sistema móvil de misiles antiaéreos de corto alcance, así como las capacidades de combate de la ojiva de su misil balístico táctico.
Cabe mencionar que uno de los ensayos demostró que el misil balístico táctico tierra-tierra identificado como Hwasongpho-11 Ka, provisto de una ojiva de bombas de racimo, fue capaz de reducir a cenizas cualquier objetivo.
Fuente: El Economista