Morelia, Michoacán
Murió Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, referente de la izquierda y del avance democrático en México, a la edad de 92 años.
Gobernó Michoacán de 1980 a 1986, luego de haber sido senador de la República a finales de la década de los 70, siendo militante del PRI, del que también formó parte su padre, el General Lázaro Cárdenas del Río, presidente de México entre 1934 y 1940, cuya imagen aparece en los libros de texto como una de las máximas figuras del nacionalismo mexicano del siglo pasado.
Tras concluir su mandato como gobernador de Michoacán, Cuauhtémoc – el heredero del cardenismo -, dio inicio a una lucha junto a otras figuras de la izquierda como Ifigenia Martínez, Heberto Castillo y Porfirio Muñoz Ledo, contra las decisiones que regían al partido oficial que se había perpetuado en el poder durante varias décadas.
Así nació el Frente Democrático Nacional, mediante el cual fue postulado por primera vez candidato a la Presidencia de México en 1989.
Dos días antes de las elecciones, Francisco Javier Ovando, su principal operador político en esa campaña, fue asesinado junto a Román Gil, también activista de la llamada corriente democrática.
Aquella elección pasó a la historia por la famosa caída del sistema, mediante la que se habría orquestado el fraude electoral que quitaba el triunfo a Cárdenas y abría la puerta a un gobierno priista más, con su candidato Carlos Salinas de Gortari.
Eran tiempos en que las elecciones eran organizadas y controladas por el gobierno.
En 1989 y en medio de la exigencia para democratizar los procesos electorales, Cuauhtémoc Cárdenas fundó el PRD y desde ahí se presentó nuevamente como candidato a la Presidencia en 1994, cuando compitió contra el panista Diego Fernández de Cevallos y el priista Luis Donaldo Colosio, quien fue asesinado en plena campaña y su lugar fue ocupado por Ernesto Zedillo.
Eran tiempos en que comenzaba a emerger la figura de un tabasqueño de nombre Andrés Manuel López Obrador, que había organizado la toma de pozos petroleros y ganado la confianza del también emergente EZLN, el grupo guerrillero que se levantó en armas en Chiapas bajo el mando del subcomandante Marcos.
En ese año de 1994 el PRI volvió a imponerse, hasta el año 2000 en que, ya consolidado el IFE – primer órgano ciudadanizado en la historia del país para la realización de elecciones -, se da la primera transición en la vida presidencial del país con el triunfo del panista Vicente Fox.
Cárdenas, quien en 1997 se convirtió en el primer Jefe de Gobierno de la CDMX, buscó su cuarta elección presidencial en 2006, pero López Obrador había tomado ya el control del PRD y se impuso como el candidato de la izquierda.
Así inició la fractura entre ambos políticos, que derivó en la renuncia de Cárdenas al partido que había dado vida y que, años después, en 2024, perdería su registro nacional.
Cárdenas vio nacer, evolucionar y extinguirse al PRD. Y también atestiguó la llegada finalmente, aunque no con él como candidato, de la izquierda al poder presidencial con López Obrador en 2018, bajo la marca política de Morena.
El tres veces candidato presidencial nunca ocultó su rechazo a diversos métodos y estilos del obradorismo, y tampoco entendió – así lo declaró en entrevistas – lo que quería decir la Cuarta Transformación.
Y ya no lo sabrá.
Anoche se dio a conocer su fallecimiento, por causas aún no precisadas pero que tendrían que ver con problemas de salud que venían aquejando ya a quien hoy, propios y extraños, aliados y rivales – incluidos obradoristas de cepa -, han despedido con honores, respeto y reconocimiento al que consideran el principal constructor de la democracia en la historia contemporánea de México.