Tzintzuntzan, Michoacán/Alfredo Soria/ACG
Las mujeres que llevan nopales y pescado en la combi hacia Pátzcuaro encontraron un lugar en las piezas de Angélica Morales Gámez. La artesana tomó esas escenas cotidianas como inspiración para dibujar sobre barro el trabajo de las michoacanas que observa en sus recorridos por la región.
“Soy mujer y me gusta que sepan que las michoacanas también trabajamos mucho”, expresó.
Sus dibujos se realizan a mano sobre una capa delgada de engobe blanco. Allí aparecen mujeres, plantas, soles y lunas, además de las sirenas que también hacía su padre y que ella relaciona con el lago de Pátzcuaro.
Angélica lleva alrededor de medio siglo en el oficio. Aprendió mientras ayudaba a sus padres, dentro de una tradición familiar que se remonta a su bisabuela. Hoy le preocupa que ese conocimiento se pierda conforme los artesanos buscan empleos con ingresos más constantes.
Por eso, del 23 al 31 de octubre abrirá su taller a quienes quieran conocer la técnica y participar en la elaboración y decoración de una pieza, como parte de las actividades por Noche de Muertos.
El aprendizaje también implica entender la espera: el secado puede tomar dos o tres días y cada quema exige vigilar durante horas el horno de gas que perteneció a su padre. Una grieta o una variación del calor pueden cambiar el resultado después de todo el trabajo.
“Lo que queremos también es que se perdure, pues por lo menos el conocimiento”, señaló.
El taller costará 170 pesos, con materiales incluidos, y se realizará en Progreso número 297, en Tzintzuntzan. Angélica mostrará el procedimiento y proporcionará una pieza para pintar, pues los tiempos del barro no siempre caben en una sola visita.