A pesar del violento ataque la afectada no sufrió heridas de gravedad pero si evidenció los riesgos del deporte.
Tayane Dalazen, de 36 años, abogada brasileña sufrió el ataque de un tiburón cuando hacía snorkel en el archipiélago de Fernando de Noronha, en Pernambuco, conocido por sus aguas tranquilas y su fauna colorida y variada.
Según su testimonio Dalazen nadaba boca abajo junto con algunos tiburones, cuando uno de estos la aprehendió y la intentó llevar al fondo. Se sabe que era un tiburón nodriza, que a diferencia de otros esta especie succiona a su presa con la boca y lo sujeta con unos pequeños dientes.
“En ese momento, supe que me había mordido. Tuve que esperar porque el tiburón me estaba sosteniendo, aunque solo con succión, ya que era un tiburón nodriza”, explicó la afectada.
Afortunadamente, la mujer iba acompañada de otras personas, dos amigos y un guía turístico, el cual fue el que ayudó a que el tiburón nodriza soltara a Dalazen.
“Sentí que me sacudía de la pierna. Pensé que no podía poner la mano allí, porque podía arrancármela. El guía tuvo que golpearlo para que me soltara”.
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Al salir del agua fue auxiliada por sus acompañantes y la comunidad local, por suerte las heridas recibidas no eran de gravedad y pudieron llegar a un hospital sin preocupaciones del cual después de varias horas fue dada de alta.
Dicha zona es muy frecuentada por los turistas que quieren ver a los tiburones, sin embargo está estrictamente prohibido darles de comer y ya han advertido diversas veces sobre el peligro que podría haber. El Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad ha iniciado una investigación sobre el caso.
Fuente: Milenio