Morelia, Michoacán a 25 de febrero del 2026.- El Bosque Cuauhtémoc, históricamente considerado un refugio de paz y cultura para los morelianos, enfrenta hoy una crisis de seguridad y mantenimiento que ha encendido las alarmas entre la ciudadanía. El robo recurrente de piezas escultóricas y la proliferación de grafiti han transformado la estética del parque en una imagen de descuido y vulnerabilidad.
En los últimos meses, visitantes habituales han denunciado la desaparición de elementos de bronce y placas conmemorativas de las diversas esculturas que adornan los pasillos del bosque. Estos actos vandálicos no solo representan una pérdida económica, sino un golpe a la identidad histórica de Morelia.
Los delincuentes, aprovechando la escasa vigilancia nocturna en ciertos sectores, han mutilado figuras emblemáticas para vender el metal por kilo, dejando pedestales vacíos que hoy sirven como recordatorio de la impunidad en la zona.
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A la pérdida del patrimonio escultórico se suma el “Grafiti” masivo de mobiliario urbano. Bancas de cantera, kioscos y las propias bases de las estatuas han sido vandalizadas con pintura en aerosol.