Morelia, Michoacán
Fue una de las frases más sonadas en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, incluso quedó plasmada en la nomenclatura del Estado de México, pero para el Gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, en los hechos nunca hubo el ‘abrazos, no balazos’ a los criminales.
“Hay que tener memoria”, ataja el morenista, ante la pregunta sobre esa frase que repitió el expresidente para marcar distancia de la llamada ‘guerra de Calderón’.
Y continuó: “quiero decirles que, en Michoacán, si no hubiera sido por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, no hubiéramos avanzado en materia de seguridad”.
En entrevista con Primera Plana y dos medios de comunicación locales más, recuerda que, a su llegada al gobierno en 2021, tras derrotar en las elecciones a Carlos Herrera Tello, el candidato del entonces gobernador perredista Silvano Aureoles – actualmente prófugo y con ficha de la Interpool para localizarlo en varios países por acusaciones de un quebranto millonario con la construcción de cuarteles -, los caminos de Michoacán eran controlados por el crimen organizado.
“Había 100 barricadas. No podías pasar de Ario de Rosales a La Huacana porque había tres barricadas; no podías ir de Apatzingán a Aguililla, porque había barricadas; no podías pasar de Tepalcatepec a Coalcomán, porque había barricadas. Teníamos casi 100 barricadas. Incluso había en San Juan Nuevo, a ocho kilómetros de Uruapan; era impresionante.
“Había territorios del estado en donde ni siquiera pude yo hacer campaña. Yo no podía hacer campaña en el 20 o 25 por ciento del estado, no porque no quisiera, sino porque no había condiciones”, relata.
Rememora que, desde su primer año de gobierno, el Ejército desplegó unidades militares para recuperar el tránsito en las carreteras.
“Hubo que usar helicópteros artillados, artillería pesada, y eso lo hizo el Ejército en conjunto con nosotros, y poco se habla de eso, pero ahí están los registros. Eso de que eran abrazos, no es cierto. Si no hubiera sido por ellos, no recuperamos el tránsito”, sostiene el mandatario estatal.
Bedolla es el primer gobernador emanado de Morena en la entidad y la entrevista fue concedida tras cumplirse cinco de los seis años que comprende su administración.
Desde la Casona del Teatro Mariano Matamoros, reconoce que, a pesar de los golpes asestados a los grupos criminales con la captura de varios objetivos prioritarios, en Michoacán operan cuatro de los 21 cárteles que Estados Unidos clasificó en el continente americano como organizaciones terroristas.
Se trata del Cártel Jalisco Nueva Generación, Cárteles Unidos, Los Viagras y La Nueva Familia Michoacana, es decir, la mitad de los ocho cárteles mexicanos incluidos en esa lista internacional.
Los otros son el Cártel del Golfo, Cártel del Noroeste, Cártel de Sinaloa y Cártel de Juárez, todos situados en México y que para Estados Unidos son equiparados a otros del continente, como el Tren de Aragua, en Venezuela; Sendero Luminoso, en Perú; las FARC, en Colombia, y el Comando Vermelho, en Brasil, entre otros.
Ante ese escenario, Ramírez Bedolla afirma que Michoacán está haciendo lo que le toca en la lucha contra los cárteles.
“En mes y medio se han detenidos a tres o cuatro personas de la delincuencia organizada que tienen orden de extradición en Estados Unidos, y que son de estos grupos que Estados Unidos coloca en una lista negra de grupos que, dentro de su política internacional, considera como grupos terroristas”, expone.
Señala que lo que su gobierno tiene que hacer, en este último año de gestión, ‘es seguir enfrentando a esos grupos delictivos y ponerlos ante los jueces’. Y ya los jueces, dice, determinarán su extradición o no.