Desde hace más de un siglo, la virgen de Lourdes se ha convertido en una de las más adoradas por la comunidad religiosa de Morelia.
Redacción / La Voz de Michoacán
Morelia, Michoacán.- Los días 11 de febrero de cada año se celebra a la Virgen de Lourdes, quien un día como hoy pero de 1858 hizo su primera de dieciocho apariciones en Francia.
Bernadette Soubirous, una niña de 14 años que nació en una familia humilde, era muy devota de la Virgen María y el Rosario.
Un día en un lugar llamado Massabielle recogiendo leña cerca de una gruta, escuchó un ruido seguido de una ráfaga de viento. En ese momento sucedió la primera aparición de la Virgen de Lourdes. La joven declaró que vio a una Señora vestida de blanco, que llevaba un vestido blanco, un velo también de color blanco, un cinturón azul y una rosa amarilla en cada pie.
Bernadette contaba que en ningún momento tuvo miedo de la señora, sin embargo. cuando conto lo sucedido en casa, sus padres le prohibieron acercarse a ese lugar. Pero Bernadette sentía unas ganas inmensas de volver, y gracias a su insistencia sus padres le permitieron regresar a la gruta.
La Virgen de Lourdes se le apareció un total de 18 veces, en la que le pido a Bernadette rezar por los pecadores, además de la construcción de una capilla en ese lugar. También le pidió a Bernadette que besara la tierra como acto de penitencia y signo de humildad, una práctica que continua hoy en día en Lourdes.
La última aparición ocurrió el 16 de julio de ese 1858.
Que la #VirgenDeLourdes, a quien hoy celebramos, os acompañe maternalmente, interceda por vosotros ante Dios y os obtenga las gracias que os sostengan en vuestro camino. A ella confiamos a todos los enfermos, que hoy, Día Mundial del Enfermo, recordamos con especial afecto.… pic.twitter.com/yJvGkENeoj
— Papa León XIV (@Pontifex_es) February 11, 2026
TEMPLO EN MORELIA
La Rectoría de Nuestra Señora de Lourdes, con casi tres siglos de antigüedad, es una de las cinco primeras capillas construidas en el siglo XVIII en la entonces ciudad colonial de Valladolid de Michoacán. Este histórico edificio evoca la presencia de los recintos religiosos de la antigua clase adinerada.
Situada justo al costado de la calzada Fray Antonio de San Miguel, frente a la Fuente de las Tarascas y el Jardín Villalongín, esta pequeña capilla puede pasar desapercibida para la mayoría de los turistas, sin embargo, forma parte importante de la rica tradición religiosa y del legado histórico de los barrios de Morelia, donde se celebran frecuentemente celebraciones eucarísticas como misas de XV años, bautizos, bodas, primeras comuniones y otros festejos.
Los horarios de las misas abiertas a toda la feligresía son limitados, con oficios solamente los domingos a las 11:30 de la mañana y a las 7:00 de la tarde. A pesar de ello, estas celebraciones atraen a una nutrida presencia de fieles, tanto de la zona central como de las colonias cercanas, así como a visitantes del Centro Histórico de la capital michoacana.
Los horarios de las misas abiertas a toda la feligresía son limitados, con oficios solamente los domingos a las 11:30 de la mañana y a las 7:00 de la tarde. A pesar de ello, estas celebraciones atraen a una nutrida presencia de fieles, tanto de la zona central como de las colonias cercanas, así como a visitantes del Centro Histórico de la capital michoacana.
Parte de la tradición de la capilla está estrechamente vinculada a la calzada Fray Antonio de San Miguel. Después de las misas dominicales, es común que los feligreses pasen tiempo conviviendo en las inmediaciones del andador. En este mismo espacio, convergen algodoneros, heladeros y otros comerciantes tolerados que forman parte del “ecosistema cultural, comercial y religioso” de la capilla de Lourdes.
Según datos históricos, en el año 1751, durante sus primeros meses el templo era conocido como la Capilla del Señor del Rincón y permaneció bajo el resguardo de esta imagen religiosa durante casi un siglo. Fue hasta el siglo XIX que una dama adinerada intervino, remodelando y ampliando la capilla en términos estructurales y otorgándole la advocación de la Virgen de Lourdes.
En cuanto a su arquitectura, está orientada de este a oeste y muestra una antigua composición de tres cuerpos en su fachada: dos torres y una portada con acceso enmarcado por un arco de medio punto, sostenido por pilastras acanaladas de estilo toscano.
En el interior, el retablo principal alberga imágenes de la Virgen de Lourdes y de Santa Bernardita, así como un Cristo fabricado en caña de maíz. Es justamente la belleza de este interior de la Rectoría de Lourdes uno de los puntos más atractivos para los miles de fieles religiosos que acuden prácticamente todos los fines de semana para rendir culto a la virgen y a las imágenes religiosas, consideradas como tesoros y reliquias de gran valor histórico.
Desde hace más de un siglo, la virgen de Lourdes se ha convertido en una de las más adoradas por la comunidad religiosa de Morelia. Y es que la virgen de Lourdes es una de las advocaciones más queridas y reconocidas en el mundo, y trasciende su fe inclusa fuera del ámbito católico.