Ciudad de México

Gabriela Molina Aguilar, secretaria de Educación de Michoacán, se dice lista para gobernar el estado tras el reto que significó pacificar una entidad donde los paros magisteriales sofocaban al sector educativo.

“Estoy lista, estoy preparada, es una decisión que van a tomar los michoacanos. Yo he trabajado para este reto, pero tengo una claridad que será mujer, será la primera y será Gaby en Michoacán”.

Así respondió la secretaria de Educación a la periodista Guadalupe Canchola en la entrevista con El Universal, tras destacar logros educativos, como el freno en la deserción escolar y haber recuperado la confianza de los maestros durante el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla.

*¿Cómo ha sido la implementación del Plan Michoacán desde el sector educativo?

—La educación es el corazón del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia. Y ¿por qué? Con acciones muy concretas, como es el programa más grande de becas en la historia de Michoacán.

Hay una beca en particular que es la Beca Gertrudis Bocanegra, su objetivo es que las niñas, niños y jóvenes estén en las escuelas.

*¿Qué tan difícil fue cambiarle el rumbo a la educación?

—Nosotros veníamos de un impago a los docentes, ciclos escolares interrumpidos, una historia de muchos paros y mucha inestabilidad en el sistema educativo. Para resolverlo planteamos tres ejes: primero, la rectoría de la educación, es decir, quien manda es el gobierno, quien pone las reglas es la autoridad.

“Segundo, el fortalecimiento institucional, dotar de todas las capacidades y herramientas a las escuelas, a los docentes, para que la institución recuperara su capacidad articuladora y rectora de la política educativa y su relación con el gobierno federal.

“Y, tercero, impulsar lo que tiene que ver con el bienestar de los maestros, la justicia laboral, los incrementos salariales, esta visión que ha tenido la presidenta Claudia Sheinbaum de dar prioridad a la educación. Ahora somos el primer lugar nacional en abatir el rezago educativo”.

*¿Qué focos rojos encontró en la Secretaría de Educación?

—El mayor reto, el mayor deterioro en el sistema educativo michoacano es que estaba rota la confianza. La comunidad educativa no confiaba en el gobierno, me refiero a docentes, a directivos, a trabajadores, padres de familia. Lo más simbólico que ha logrado este gobierno es recuperar la confianza de los maestros.

*¿Cuál es el trabajo que falta por hacer?

—Consolidar otra etapa de transformación social, donde se ponga al centro de toda la política pública a los ciudadanos. Ya el gobierno actual, con la colaboración del gobierno federal, hemos logrado hacer realidad ejercicios de derechos que ya no existían en Michoacán, como el derecho a la educación.

Gabriela Molina, abogada de profesión con una amplia trayectoria en el sector público, dice convencida: “estoy lista para gobernar si el pueblo así lo desea, y como lo dice nuestra Presidenta: todo lo que hacemos es con el pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.