A través de testimonios desgarradores, peritajes del C5 y el rastreo de un celular, la Fiscalía reconstruye las últimas horas de Valeria, la menor de 15 años cuya muerte exige justicia en Michoacán. Mientras el acusado pide tiempo, sus padres claman por la pena máxima.

Omar Cuiriz / La Voz de Michoacán

Valeria confiaba plenamente en su o sus secuestradores, por eso subió a la motocicleta que era conducida presuntamente por Alexander, leyó uno de los representantes del Ministerio Público a la jueza de control que definirá si vincula a proceso al señalado de secuestro agravado.

El hermano de Alexander era novio de Valeria, señala un testigo entrevistado por el MP. De él se sabe poco, apenas que es menor de edad y su nombre está reservado para las investigaciones.

Según los datos aportados por amigos y familiares de ambos, Alexander, de 18 años, era pues, el cuñado de Valeria y habría planeado minuciosamente el secuestro que terminó en el feminicidio de la joven de solo 15 años de edad.

Las investigaciones aún no son suficientes para señalar la participación de los dos hermanos, únicamente hay datos de prueba que apuntan a Alexander. 

Madre de Valeria le busco la mirada

El pasado 5 de junio de 2026 se realizó en la sala 5 del Poder Judicial ubicada en el Cereso de Mil Cumbres, la audiencia de formulación de imputación en contra de Alexander. El delito que se le señala es el de secuestro agravado. Tiene una pena mayor que el feminicidio.

En la sala se encontraba la señora Viridiana y el señor Leopoldo, padres de la joven de sólo 15 años de edad. Acudieron junto a sus representantes del Ministerio Público, quienes ya les habían informado de la agonía que envolvió a Valeria por más de 9 horas y que ahora tocaba comunicarla a una jueza de control.

Sentados detrás de sus representantes del Ministerio Público, quienes dieron vida a la estudiante de primero de prepa, pasaron largos momentos con la mirada perdida, esperando a que la audiencia iniciara luego de casi 50 minutos de retraso.  

La madre de Valeria alzó únicamente la mirada cuando Alexander ingresó a la sala escoltado por un guardia y se sentó junto a su defensor, a unos metros de ella. Lo miró fijamente en varios momentos y durante varios minutos, quizá esperando a que él se atreviera a regresarle la mirada. Él nunca volteó, mantuvo los ojos hacia el escritorio casi todo el tiempo.

Alexander, vestía una playera blanca y un pantalón café. Es delgado y de estatura baja, en cambio, se le escuchó una voz gruesa, fuerte y segura las veces que la jueza le solicitó la palabra.

Desarrollo de la audiencia

La jueza preguntó a las víctimas indirectas -padres de Valeria- y a Alexander si sus representantes les habían notificado sus derechos y si tenían alguna duda. Al obtener respuestas positivas, prosiguió a verificar las cédulas de los profesionales defensores.

Una vez realizados los protocolos, la jueza pidió que se comenzara con la lectura de los datos de prueba que peritos especializados de la Fiscalía General del Estado (FGE), recabaron durante 10 días, tiempo suficiente para adelantar información importante y basta con la que buscan, primeramente, la vinculación a proceso para poder comenzar formalmente con la carpeta de investigación.

Tres representantes del Ministerio Público y defensores de la señora Viridiana y el señor Leopoldo, leyeron parte de las entrevistas realizadas a testigos, entre familiares, amigos, conocidos y otras personas que vieron a Valeria el día de su muerte. Varios de estos son menores de edad.

A continuación, los fragmentos de quienes hasta ahora han testificado, algunos pidieron privacidad de sus datos y otros por ser menores no se pueden exhibir sus nombres.

La mañana del 25 de mayo Valeria salió de casa y se dirigió a la zona donde tomaba el transporte público hacia la escuela. Ahí, se encontraba un joven con casco puesto y en una motocicleta color negra y roja. Ambos platicaron unos momentos y después ella subió a la moto. De esto, dieron cuenta un hombre que labora como checador de combis y un transportista, quienes identificaban a Valeria porque era usuaria frecuente del servicio del transporte público.

Un amigo de la infancia también testificó que los vio partir en la moto, pero que momentos más tarde vio regresar a Alexander pero ya sin Valeria.

Otro testimonio, una compañera de la prepa y una de las mejores amigas de Valeria, confesó que la mayoría de veces ambas caminaban a donde tomaban el transporte al salir de clases, pero que en 4 ocasiones un joven en moto y siempre portando casco, pasó por ella en motocicleta.

 

Valeria era novia de E.

Valeria tenía un amigo de su misma edad que conocía desde el Kinder. La última vez que este amigo la vio fue el 23 de mayo. Ese día Valeria andaba en una moto con un joven de inicial E., y quien es hermano de Alexander. Ambos hermanos tenían moto.

Este testimonio, confesó que dejó de hablarles a estos hermanos en septiembre de 2025, porque lo habían acusado de secuestrar a un menor de edad.

Sin embargo, supo que Alexander se había llevado a su novia adolescente, sin permiso, a vivir a una localidad de Tacámbaro, donde trabajaba en el aguacate.

Abuela de la novia de Alexander

Uno de los testimonios destacados, también fue la entrevista que se realizó a una mujer identificada como la abuela de la novia de Alexander.

Ésta confesó que ella se hacía cargo de su nieta de inicial R., una adolescente de 17 años, pero que en febrero de este año se fue a vivir con Alexander sin a avisarle nada, y que fue hasta que advirtió a los papás de Alexander que iba a denunciar, que le dijeron que ambos se encontraban en Chupio, localidad de Tacámbaro.

La abuela no volvió a verla hasta el 25 de mayo, cuando otra de sus nietas le avisó que R., había llegado a Morelia una noche antes, -el 24 de mayo-.

La señora declaró que R., fue a su casa el 25 a las once de la mañana y que alrededor de las 12:40 Alexander pasó a recogerla en una moto roja con negro.

En otra entrevista ahora con una hermana de R., ésta dijo supo que se regresaron a Tacámbaro la tarde de ese mismo día.

Peritos y cámaras de video

Otra parte central de la audiencia, fue la lectura del testimonio de un agente que se encontraba asesorando a los padres de Valeria, la noche del 25, luego de interponer la denuncia por desaparición.

A las 21:50 horas, el señor Leopoldo recibió un mensaje del propio celular de su hija, en el que se le pedía 300 mil pesos por la vida de Valeria.

Hoy se sabe, que Valeria había muerto apenas unos minutos antes.

Posteriormente recibió otro mensaje para que “depositara lo que tuviera” y pasó un número de cuenta que consiguió a través de un amigo.

Uno de los testimonios confesó también que Alexander buscó quien de sus amigos le podía prestar una cuenta para que le transfirieran una fuerte cantidad de dinero de un “préstamo” que le habían hecho, y que quien accediera, les daría entre 5 y 10 mil pesos.

Otros datos de prueba aportados por el MP y leídos este viernes 5 de junio ante la jueza, fue la información arrojada por de videos de las cámaras del C5 y de inmuebles, analizadas por peritos especializados, quienes se dieron a la tarea de buscar las grabaciones en la colonia Satélite de Morelia.

Las cámaras grabaron que, en cierto punto de la colonia, a las 11:14 horas del 25 de mayo, pasó una moto -con las características mencionadas- abordada por un joven masculino y una chica. Posteriormente, a las 11:50, se observa la moto de regreso, pero únicamente con el masculino.

Otra cámara, en la calle Luna, de la colonia Satélite, graba el mismo hecho, con el detalle de que ésta ubicación se encuentra a 1.6 kilómetros en línea recta de distancia del área grande de pastizales conocida como La Nopalera, donde se encontró el cuerpo de Valeria.

Murió lentamente

Valeria murió a las 21:25 horas. Luchó por su vida. Forcejeó contra su o sus secuestradores intentando salvarse.

Su cuerpo presentó al menos 8 heridas: 4 en la cara, dos en las muñecas, dos en el hombro izquierdo y dos en la pantorrilla derecha.

La necropsia reveló que murió a causa de asfixia mecánica por sofocación por obstrucción de orificios naturales.

Se presume que a la joven le fueron tapando la cara con cinta adhesiva, además de atarle las manos y pies.

Un médico especializado y quien realizó un diagnóstico, aportó al MP, que una muerte así no es instantánea, sino que sucede en al menos 5 minutos.

El primer minuto y medio, la víctima padece, desesperación, angustia y vértigo, luego vienen minutos de convulsiones y finalmente la asfixia.

Valeria sufrió no solo 5 minutos. Sino desde el mediodía hasta las 21:00 horas de aquel 25 de mayo. Y luego su cuerpo sin vida pasó la noche y madrugada en la intemperie hasta la mañana del 26 de mayo, que fue descubierto.

Las investigaciones al momento, hechas para dar con los responsables y ahora para vincular a proceso a una persona, aún no arrojan qué sucedió durante las 10 horas del secuestro de Valeria ni quién más pudo haber participado.

La posible participación de Alexander se sustenta tras rastrear el celular de Valeria, esto gracias a las antenas que le fueron dando cobertura, siendo la última dentro del municipio de Tacámbaro a las 17:32 horas del 25 de mayo y la primera en la col. Satélite a las 11:00 horas.

La fiscalía al lograr la orden de aprehensión y llegar al lugar por él, le aseguraron dos celulares, uno era de color morado, el de Valeria.

Al analizar el móvil, los peritos se percataron tenía incluso fotografías de ella misma con la boca encintada, en el predio donde fue encontrada sin vida.

El celular de alexander, tenía imágenes, de otra mujer con la boca tapada, posible víctima de otro secuestro.  Las conversaciones encontradas no se dieron a conocer.

También la moto que sale en los video fue asegurada.

“144 horas, por fa”

Luego de la lectura de los datos de prueba, la jueza preguntó a Alexander si tenía alguna duda, éste dijo que no. Posteriormente se dio lectura a la solicitud para vinculación a proceso y una vez concluida, el señalado hizo uso de su derecho sobre que el juez no decidiera de inmediato su situación jurídica, sino seis días después.

“En 144 horas, por fa”, dijo a la jueza, tiempo que tiene para que su defensa pueda recabar datos e intentar desahoguen los datos de prueba en su contra.

Al término de la audiencia, la jueza preguntó a las partes si tenían algo que agregar. El padre de Valeria se levantó y le expresó: “Yo solo quiero que le dé la pena máxima y que haya justicia para mi hija”.

Justicia por Valeria

En seis días, si la jueza vincula proceso a Alexander, dará un periodo en el que se abre la carpeta de investigación de manera formal. Posteriormente se iniciará un proceso penal para analizar las pruebas recabadas y se cita ante el juez a todos los testigos y peritos involucrados en la investigación. Este proceso puedo durar varios meses.

Por las marchas para exigir justicia realizadas por la familia y amigos, y por declaraciones de los padres, un juicio abreviado no será opción, por lo que se buscará la pena máxima que puede alcanzar el secuestro agravado.

Así mismo, se esperan más detenciones por este caso.